Saltar al contenido
ARevo Trámites
Municipal Verificado el 06/09/2026 Barcelona

Vado permanente en Barcelona: licencia y tasa de entrada de vehículos

El vado es la licencia municipal que permite entrar y salir con el vehículo cruzando la acera y, sobre todo, que nadie aparque delante de tu puerta. Lo autoriza el Ajuntament de Barcelona y lleva aparejada una tasa anual, la de entrada de vehículos a través de las aceras del artículo 20.3.h) del texto refundido de la Ley de Haciendas Locales. Sin licencia concedida y sin la placa colocada no hay derecho a reservar ese espacio: la grúa no retira un coche mal aparcado ante un vado que no existe. La ordenanza fiscal 3.10 calcula la cuota con una fórmula —tarifa básica por superficie, tiempo y tres factores correctores— cuya tarifa básica es de 0,4966 € por metro cuadrado y día. En los guales la superficie no es la del paso: es la longitud de la línea de acera redondeada por exceso multiplicada por un ancho fijo de tres metros, con un mínimo de dos metros cuadrados. Una regla encarece los pasos anchos mucho más de lo que parece: los metros de ocupación que pasen de cinco lineales se cuentan dobles. En inmuebles destinados a vivienda se aplica además un factor corrector que crece con el garaje —0,70 hasta 25 m², 0,80 hasta 50, 0,90 hasta 100 y 1,00 por encima—, y los guales de acceso a estaciones de servicio tienen un factor propio de 0,05. Los del barrio de Les Planes aplican un coeficiente de 0,22 sobre la cuota mientras no se revisen las categorías fiscales de las vías.

Ajuntament de Barcelona

Coste

La ordenanza fiscal 3.10 calcula la cuota con una fórmula —tarifa básica por superficie, tiempo y tres factores correctores— cuya tarifa básica es de 0,4966 € por metro cuadrado y día. En los guales la superficie no es la del paso: es la longitud de la línea de acera redondeada por exceso multiplicada por un ancho fijo de tres metros, con un mínimo de dos metros cuadrados. Una regla encarece los pasos anchos mucho más de lo que parece: los metros de ocupación que pasen de cinco lineales se cuentan dobles. En inmuebles destinados a vivienda se aplica además un factor corrector que crece con el garaje —0,70 hasta 25 m², 0,80 hasta 50, 0,90 hasta 100 y 1,00 por encima—, y los guales de acceso a estaciones de servicio tienen un factor propio de 0,05. Los del barrio de Les Planes aplican un coeficiente de 0,22 sobre la cuota mientras no se revisen las categorías fiscales de las vías.

Plazo

La licencia se pide antes de empezar a usar el paso, y la tasa se devenga desde que se concede. Es un tributo de cobro periódico: una vez concedida, se pasa al padrón y se cobra cada año sin volver a solicitarla. La baja no es automática al dejar de usar el garaje ni al vender el inmueble; hay que pedirla expresamente y retirar la placa, o la tasa se sigue devengando. La licencia la tramitan los órganos municipales competentes de cada distrito y son ellos quienes liquidan la tasa. Las tasas de devengo periódico anual se incluyen en un padrón y se cobran en las fechas del calendario de cobros que el Ayuntamiento aprueba cada año. No devengan la tasa, aunque siguen necesitando licencia, los guales de edificios histórico-artísticos o monumentales mientras están en obras. Si una inspección detecta que el aprovechamiento se ha ejercido sin autorización o de forma distinta a la declarada, se liquida por la ocupación realmente practicada, además de la sanción que corresponda.

Quién lo necesita

Quien tiene en Barcelona un garaje, un local o una finca a la que se accede en coche cruzando la acera, y quiere que ese paso quede reservado. También quien compra una vivienda con vado ya concedido —la licencia no se hereda sola con el inmueble— y quien deja de usarlo y quiere dejar de pagar la tasa, que sigue devengándose hasta que se pide la baja.

Documentación

5 documentos · 4 obligatorios
  • Solicitud de licencia de vado Obligatorio

    Impreso del Ajuntament de Barcelona, con el ancho del paso y el uso al que da acceso: son los datos con los que se calcula la cuota, así que declarar de más se paga cada año. La licencia la tramitan los órganos municipales competentes de cada distrito y son ellos quienes liquidan la tasa.

  • DNI, NIE o CIF de la persona titular Obligatorio

    Y el documento que acredite la representación si la pide una comunidad de propietarios o una empresa. El titular de la licencia no tiene por qué ser el propietario del inmueble, pero sí quien responde de la tasa.

  • Acreditación del inmueble: título, plano de situación y fotografía de la fachada Obligatorio

    Escritura, nota simple, recibo del IBI o contrato de arrendamiento del garaje, local o finca a la que da acceso el vado, más el plano y la foto que sitúan la puerta y permiten comprobar el ancho real del paso y el estado de la acera antes de conceder la licencia. Las tasas de devengo periódico anual se incluyen en un padrón y se cobran en las fechas del calendario de cobros que el Ayuntamiento aprueba cada año. No devengan la tasa, aunque siguen necesitando licencia, los guales de edificios histórico-artísticos o monumentales mientras están en obras. Si una inspección detecta que el aprovechamiento se ha ejercido sin autorización o de forma distinta a la declarada, se liquida por la ocupación realmente practicada, además de la sanción que corresponda.

  • Licencia de la actividad o de primera ocupación Si aplica

    Cuando el vado da acceso a un local con actividad económica o a una edificación que necesita acreditar que está legalmente ocupada.

    Cuándo: Solo en locales de actividad y en edificaciones que deban acreditar la ocupación.

  • Justificante del pago de la tasa y de la placa Obligatorio

    La cuota sale de la ordenanza fiscal de Barcelona y se liquida al conceder la licencia; la placa homologada es lo que hace visible el vado, y sin ella colocada la reserva no es oponible a quien aparca. La ordenanza fiscal 3.10 calcula la cuota con una fórmula —tarifa básica por superficie, tiempo y tres factores correctores— cuya tarifa básica es de 0,4966 € por metro cuadrado y día. En los guales la superficie no es la del paso: es la longitud de la línea de acera redondeada por exceso multiplicada por un ancho fijo de tres metros, con un mínimo de dos metros cuadrados.

Errores que te hacen volver otro día

  • Creer que el vado se da de baja solo al dejar de usarlo o al vender el inmueble. Es un tributo de cobro periódico: mientras la licencia siga viva en el padrón del Ajuntament de Barcelona, la tasa se sigue devengando cada año aunque el garaje esté cerrado. La baja se pide expresamente y suele exigir devolver la placa y reponer el bordillo.
  • Declarar más ancho del que se usa. En Barcelona la tarifa se calcula por metros, así que cada metro de más se paga todos los años mientras dure la licencia.
  • Pintar la señal por tu cuenta o usar una placa antigua. La reserva solo existe con la licencia concedida y la placa oficial numerada; una raya amarilla pintada sin autorización no da ningún derecho y puede ser infracción por ocupar el dominio público.
  • Dar por hecho que el vado reserva plaza para ti. Lo que autoriza es el paso, y aparcar delante del propio vado solo es posible donde la ordenanza lo permite expresamente: hay ayuntamientos que conceden esa reserva a las viviendas unifamiliares con una acreditación de matrícula, y otros en los que ni el titular puede estacionar ahí.
  • Pasar por alto lo que solo se aplica aquí. Una regla encarece los pasos anchos mucho más de lo que parece: los metros de ocupación que pasen de cinco lineales se cuentan dobles. En inmuebles destinados a vivienda se aplica además un factor corrector que crece con el garaje —0,70 hasta 25 m², 0,80 hasta 50, 0,90 hasta 100 y 1,00 por encima—, y los guales de acceso a estaciones de servicio tienen un factor propio de 0,05. Los del barrio de Les Planes aplican un coeficiente de 0,22 sobre la cuota mientras no se revisen las categorías fiscales de las vías.